Los puntos limpios son recintos que se sitúan en el entorno de las ciudades, villas, pueblos y aldeas, para que los ciudadanos puedan depositar en ellos los residuos para los que es preciso una gestión específica, por su tamaño (residuos voluminosos) o por su composición (pilas, disolventes y otros materiales peligrosos).
Los objetivos principales de estas instalaciones son:
- Recuperar los materiales contenidos en los residuos para su reciclaje, como el papel, vidrio, metales, etc.
- Evitar el vertido incontrolado de escombros y residuos voluminosos como muebles o electrodomésticos.
- Separar los residuos generados en los hogares que representen un riesgo para el medio ambiente como los medicamentos, pilas, pinturas, etc.
Residuos que puede depositar en un punto limpio
- Papel y Cartón
- Vidrio
- Plásticos de diferentes tipos
- Metales
- Textil
- Cualquier residuo que, por su tamaño no pueda depositarse en los contenedores de la calle
- Material inerte procedente de pequeñas obras domésticas
- Sprays
- Tubos fluorescentes
- Pilas
- Baterías
- Aceites usados
- Medicamentos
- Radiografías
Residuos que no puede llevar a un punto limpio:
- Materia orgánica: usualmente su recogida selectiva está prevista para ser llevada a cabo a través de contenedores específicos instalados en las calles de los pueblos.
- Residuos industriales de grandes y medianas empresas: las grandes y medianas empresas ya tienen establecido un sistema correcto de gestión de los residuos que producen.
- Residuos radioactivos.
Relación de puntos limpios existentes por provincia:
